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sábado, 18 de julio de 2020

Campanadas de la Historia (74) Estupor y Temblores (69) La historia del racismo

La historia del racismo, es una impactante y perspicaz serie documental británica emitida originalmente por la BBC en marzo de 2007 para conmemorar el bicentenario de la Ley de la Trata de Esclavos de 1807, que abolió la trata de esclavos en el Imperio Británico. La serie documental en tres partes examina de cerca el desarrollo del racismo en los últimos 500 años, revelando algunas verdades incómodas sobre cómo surgieron y se difundieron las actitudes racistas en la cultura popular.

Aunque la institución de la esclavitud se remonta a las antiguas civilizaciones, el concepto moderno de racismo comenzó con la trata de esclavos en África en el siglo XVI. El deseo interesado en explotar económicamente a los africanos dio origen al concepto europeo de que existían diferentes razas de seres humanos, que se distinguían por el color de su piel.

Esta serie de documentales relata los cambios en la idea de «raza» y la historia del racismo en Europa, América, Australasia y Asia. Estas películas muestran cómo las ideas de diferencia racial han evolucionado en respuesta a los acontecimientos históricos, e identifican el profundo impacto que la idea de ‘raza’, y el hecho del racismo, ha tenido en la ciencia, la cultura, la sociedad y la historia mundial. 

Al explorar la historia de la «raza» -desde la temprana aparición de la conciencia racial hasta el impacto de los últimos descubrimientos en genética- esta serie examina la naturaleza del «paisaje racial» que, durante cinco siglos, ha ocupado un lugar tan importante en la imaginación colectiva de Occidente. 

1 - El color del dinero 

En el primer episodio de la serie comienza con la evaluación de las implicaciones de las relaciones entre Europa, África y las Américas en el siglo 15. Considera las ideas racistsa y prácticas desarrolladas en las instituciones religiosas y seculares clave y la forma en que se presentaron en los escritos de los filósofos europeos Aristóteles y Kant.


2 - Impactos fatales 

El segundo episodio examina la idea del racismo científico, una ideología inventada en el siglo 19 que se basó en prácticas ya desacreditados como la frenología y proporcionó una justificación ideológica para el racismo y la esclavitud. El episodio muestra cómo estas teorías en última instancia condujo a la eugenesia y las políticas raciales nazis de la raza superior.



3 - Un legado salvaje 

En el tercer episodio es analizado el impacto del racismo en el siglo 20. En 1900 la expansión colonial europea había llegado hasta el corazón de África. Bajo el gobierno del rey Leopoldo II, el Congo belga se convirtió en una gran plantación de caucho. Hombres, mujeres y niños que no pudieron recoger sus cuotas de látex tendrían sus extremidades desmembradas. El país se convirtió en el escenario de uno de los mayores genocidios raciales del siglo, como un estimado de 10 millones de africanos murieron bajo el régimen colonial.

sábado, 11 de julio de 2020

Campanadas de la Historia (73) La matanza de Srebenica, la última masacre europea


Hace 25 años, el 11 de julio de 1995, las fuerzas militares serbo-bosnias dirigidas por Ratko Mladic invadieron la localidad de Srebenica lo que produjo el desplazamiento de su población civil hacia la base cercana de la ONU donde se encontraba un destacamento de cascos azules holandeses, lo que lo convertía, supuestamente, en un lugar seguro. Sin embargo esos soldados se refugiaron en la base, dejando a los civiles a merced de los paramilitares serbios comandados por el infame general Ratko Mladic. 

Primero separaron a mujeres y niños y se llevaron a unos 8.000 hombres jóvenes y ancianos a los bosques cercanos, donde serían ejecutados. Sus cuerpos serían desmembrados y enterrados en distintas fosas comunes para dificultar su posterior identificación. Y efectivamente aún hoy quedan miles de personas sin identificar y muchas responsabilidades por depurar. 

Mladic y Radovan Karadzic (presidente de la República Srpska entre 1992 y 1996) fueron juzgados y condenados por genocidio y crímenes de guerra pero nadie ha sido inculpado por parte de dirigentes políticos u organizaciones internacionales como la propia ONU o los estados implicados en el conflicto. Además, según pasan los años surge el peligro de la negación de los hechos para reescribir la Historia por parte del nacionalismo serbio. 

Para recordar aquel día de infamia recuperamos un reportaje de Ángela Rodicio y Carlos Alonso emitido en 2010 en Informe Semanal con motivo del 15º aniversario de la última masacre (por ahora) ocurrida en suelo europeo.

Fue la peor matanza cometida en Europa después de la II Guerra Mundial. El viejo continente volvía a ser escenario de campos de concentración y exterminio. El domingo, se cumplirán quince años de la matanza de Srebrenica que costó la vida a más de 8.000 personas. Todavía hoy muchas mujeres del enclave bosnio de Srebrenica continúan sin poder dar sepultura a sus seres queridos asesinados a sangre fría por tropas y paramilitares serbios y serbo-bosnios. Una ofensiva que comenzó siendo una dramática limpieza étnica y acabó convirtiéndose en un genocidio. Informe Semanal ha vuelto a esta ciudad fronteriza donde ha recogido el desolador testimonio de quienes lo han perdido todo y ha entrevistado al presidente bosnio, Haris Siladzic, quien se pregunta, ante las cámaras de TVE, "cuál es la lógica que hay detrás de una limpieza étnica".

viernes, 19 de junio de 2020

La condena del refugiado (11) 'Mar Nuestro', de Franz Blanco y Álvaro López Soriano


"Nunca en mi vida esperaba ser un refugiado, nunca en mi vida, pero al final tienes que aceptarlo, no tienes otra opción."

Mar Nuestro es un proyecto multidisciplinar de sensibilización sobre la migración en torno al Mediterráneo. A través de un corto documental, una exposición de fotos y un espectáculo de danza y guitarra, queremos hacer sentir al público parte de la realidad de esta crisis humanitaria.

Nos vemos arrastrados por riadas de información que inundan nuestra mente cada día, navegamos entre datos, fuentes y relatos, perdidos entre la posverdad y la certeza olvidamos aquello que nos hace humanos: la empatía. Presentamos este proyecto multidisciplinar buscando contagiar al público con las emociones que cada migrante ha vivido, vive y vivirá. Nos sumerge en su viaje interior y en la profunda crisis humanitaria que agita nuestra sociedad.

Mar Nuestro busca sensibilizar a través de la afección, pues compartimos la premisa de que ¨El cerebro sólo aprende si hay emoción; una emoción que nosotros mismos sentimos al recoger las historias de diferentes personas que han cruzado el Mediterráneo.


Por orden de aparición: Firas Alcharani, Amine Bouija, Soleil Landu, Modou Touré Diabo, Brahim Bachir Limam, Karim Laftouhi, Akram Nennouche, Ahmed Mohamedm Saleh, Amal Mesbah, Yamila Tarfous, Ebbaba Hameida, Hodan Sulaman, Mónica (Mamá), Nezar Ahmed y Abigail Adaranigo

lunes, 1 de junio de 2020

Vocabulario Fundamental. Muros y Fronteras (11) El muro mental entre las dos Palestinas





Marchamos a Palestina, donde un interesante reportaje de ARTE nos habla sobre las fronteras mentales entre las dos Palestinas. Solo 16 km separan Gaza de Cisjordania, pero no es solo Israel quien se interpone entre ellas, también el muro de la enemistad desde la toma de poder de Hamás en Gaza en 2006, asaí como las distintas formas de entender la vida en la sociedad palestina. Desde entonces Hamás y Fatah luchan sin piedad, y agrandan una brecha que divide familias y mentalidades y que mina la causa palestina ante el ocupante israelí.
 

miércoles, 27 de mayo de 2020

Un mundo mejor es posible (56) Coronavirus, la normalidad como nunca la has visto

Se aproxima el momento de abrir por fin la puerta. Los menores de 14 años podrán pisar la calle ¿Cómo será el lento camino hacia la normalidad? ¿Cómo lo están haciendo otros países? Distancia entre personas, limitaciones de aforo en las tiendas, mascarillas por todas partes, control tecnológico… ¿Cómo cambiará nuestra vida? La naturaleza demuestra que no nos necesita, pero nosotros a ella sí ¿Debemos retomar la situación anterior en nuestra relación con ella? Recuperar los hábitos saludables, preocuparnos por los que hemos echado de menos, la hora de implantar el teletrabajo… Se acerca el momento de volver a empezar ¿Lo retomaremos todo donde lo dejamos?

miércoles, 20 de mayo de 2020

Campanadas de la Historia (72) La Historia de Europa

1. Los orígenes

Un continente definido más por las culturas que por la geografía, Europa deriva su nombre de la seducción mítica de la Reina Europa por Zeus, rey de los antiguos dioses griegos. Desde allí, todos los caminos conducen a Roma, que extiende su imperio por Europa a medida que el paganismo cede ante el cristianismo. Un sistema legal uniforme, moneda común, economía comercial y cultura surgen y proporcionan una identidad compartida. Con el tiempo, el poder de Roma disminuye lentamente, dando paso a las tribus germánicas cada vez más dominantes del noroeste.



2. El imperio de las religiones

Desde la Edad Media, Europa ha visto el cristianismo como el centro de su identidad occidental. Si bien es cierto que muchas religiones, creencias e ideas que dan forma a Europa, incluido el cristianismo, se originan en Oriente. Mucho antes del nacimiento de Jesús, el judaísmo se extiende por todo el imperio romano; Los musulmanes moros dominan la Península Ibérica desde el siglo VIII al XV. Las iglesias sufre el cisma este y oeste, solo para reunirse periódicamente en cruzadas contra la amenaza musulmana común. La Iglesia se astilla aún más en la Reforma.

 

3. Edad Media, luces y sombras

A principios de la Edad Media, Europa entra en flor. Las agujas de las catedrales se elevan al cielo, los comerciantes establecen intercambios bancarios y comerciales, florecen el arte y la literatura. Entonces, la peste, el hambre y la guerra extendieron la miseria y el sufrimiento por toda Europa, sacudiendo los cimientos mismos del Occidente cristiano y diezmando a un tercio de su población. Pero Europa encuentra identidad e inspiración comunes dentro de su sufrimiento compartido. El Renacimiento provoca un redescubrimiento del arte y la ciencia antiguos, allanando el camino a la modernidad.



4. La era de las revoluciones

A partir del siglo XVII, Francia establece el estándar para toda Europa. Primero, el rey sol francés Luis XIV se convierte en el modelo y la envidia de todos los gobernantes europeos, luego el emperador Napoleón amenaza el orden establecido. La noción de 'liberté, égalité, fraternité', nacida de la Ilustración y la Revolución Francesa de 1789, captura la imaginación de las personas en toda Europa. Sin embargo, la Primavera de las Naciones de 1848 es sangrientamente reprimida. Todavía no es el momento adecuado para los sueños europeos de paz y libertad.



5. Colonización

Desde el siglo XV hasta muy avanzado el siglo XX, los europeos conquistan el mundo. En 1492, Colón descubre América mientras busca una nueva ruta marítima a la India. Los conquistadores desencadenan la enfermedad y la destrucción en el Nuevo Mundo, mientras que los europeos llevan millones de esclavos africanos negros como mano de obra barata. Europa disfruta de una "Edad de Oro" a consta de sus colonias. A finales de 1800, los países europeos se apresuran a África por "un lugar en el sol". La lujuria por el territorio de ultramar conduce a la Primera Guerra Mundial.



6. Guerra y paz

Hasta 1914, Europa domina el mundo a través de sus industrias y colonias. Después de 1945, todo está en ruinas. Los Estados Unidos en el oeste y la URSS en el este son las nuevas superpotencias mundiales que compiten por la preeminencia. Entre ellos, el telón de acero desciende lentamente por Europa. Bajo la protección estadounidense de la "amenaza roja" comunista, Francia y Alemania reviven y parchean sus relaciones, convirtiéndose juntas en la fuerza impulsora para unir a Europa. Pero las crisis financieras y de refugiados ahora plantean nuevos desafíos a la unidad.

lunes, 6 de abril de 2020

Vocabulario Fundamental. Viajes y Migraciones (14) Adónde migran los africanos


Recurrimos a dos de nuestras fuentes de documentación preferidas, El Orden Mundial (con dos artículos, uno en corto y el otro en profundidad) y  la productora audiovisual ARTE (con un documental) para conocer más sobre los patrones migratorios en África, prestando atención tanto a las migraciones intraafricanas (las más comunes), como las que tienen su destino fuera del continente. 

Las migraciones en África


El Orden Mundial 13.01.2019

Cuando hablamos de migraciones en África, suele cristalizar la creencia —errada— de que una enorme proporción de la población allí intenta trasladarse a otras regiones del mundo. Sin embargo, y con la única excepción del norte de África, cuya emigración es hacia otras zonas geográficas del mundo —por facilidades geográficas obvias—, en el resto del continente, es decir, en el África subsahariana, hay un interés limitado en acabar en otra zona del planeta y una realidad en acabar viviendo en un país cercano al natal.

Para millones de africanos, intentar trasladarse a otro país es la única manera de lograr mejores oportunidades económicas o un futuro más seguro. Así, no es casualidad que los grandes motores económicos africanos —Nigeria, Sudáfrica, Etiopía o Costa de Marfil— sean los lugares que más flujos migratorios reciben. En esa misma línea, los países con importantes conflictos o crisis abiertas, caso de Sudán, la República Democrática del Congo o Somalia, tengan flujos de personas que intentan salir de allí.

Tampoco deberían extrañar estas pautas migratorias dentro del continente. Trasladarse a un país vecino es más práctico por muchos motivos: es relativamente probable que la lengua sea la misma, las oportunidades económicas serán acordes a lo que los migrantes pueden ofrecer, es mucho más barato —emigrar a Europa es tremendamente caro, por ejemplo— y la facilidad para la integración es mayor al existir en muchos casos ya allí una diáspora asentada.

Otro factor llamativo es la inexistencia de grandes rutas migratorias que vayan del África subsahariana al norte del continente. El Sáhara actúa como importante barrera geográfica que lleva a buscar otras salidas a aquellas personas que desean emigrar, y solamente es una vía para aquellos que, de forma clandestina, tratan de llegar de países del Sahel a lugares como Libia, Argelia o Marruecos para tratar de llegar a Europa, aunque a nivel proporcional sean pocos.




Adónde migran los africanos



Mujeres en un camino en Nairobi. Fuente: Promise Tangeman

Pese a que pueda existir la percepción popular de que los migrantes africanos tratan de huir desesperadamente hacia el primer mundo, los datos disponibles revelan una realidad mucho más diversa y compleja. ¿Quién migra en África, por qué y adónde?

No es ningún secreto que en el imaginario popular África es a menudo retratada como un continente sumido en la pobreza y el subdesarrollo cuyos emigrantes no tienen más remedio que intentar exiliarse del conflicto y la miseria. Frecuentemente, al hablar de inmigrantes africanos, el significado se suele reducir a un éxodo desesperado de subsaharianos que tienen como objetivo cruzar el Mediterráneo en busca de una mejor vida en Europa. Determinadas retóricas alarmistas, con un importante calado en la sociedad, alimentan esta percepción, así como las imágenes impactantes de tragedias migratorias en los medios de comunicación.

Sería ingenuo afirmar que estas imágenes son irreales o que el drama no es tal, pero los datos disponibles sugieren que no se debe tomar este fenómeno como representativo del conjunto de las migraciones africanas. Los patrones migratorios en África, en general, no difieren sustancialmente de los de otros continentes: la mayoría de los africanos emigran hacia otro país africano, por trabajo, estudios o circunstancias personales. Y, además, lo hacen mediante cauces legales, con visados y pasaportes válidos.

El desarrollo, un incentivo para migrar

Es innegable que el conflicto y los desastres naturales hacen que millones de africanos se vean forzados a emigrar; de hecho, África es el continente con mayor número de refugiados y desplazados internos. Pero la inmensa mayoría de ellos lo hacen o bien dentro de las fronteras estatales o hacia los países aledaños; solo una pequeña parte pone rumbo hacia el norte, en busca de suelo europeo. En 2017 la cifra de refugiados en territorio africano sobrepasaba los 6,5 millones, mientras que la de desplazados internos superaba los 12. No obstante, en el grueso de las migraciones africanas entran en juego múltiples factores que no están asociados ni al conflicto ni a la pobreza extrema. Es más: pese a que pueda ser una percepción extendida, no suelen migrar los que menos tienen, sino aquellos que han conseguido cierto nivel adquisitivo como para poder asumir los costes del desplazamiento. Esta lógica también impera a nivel estatal: no son los países más pobres los que emiten más emigrantes; son aquellos que han adquirido un cierto grado de desarrollo.


El desarrollo de un país está estrechamente relacionado con su cantidad de emigrantes e inmigrantes

El desarrollo resulta un acicate para las migraciones más que un impedimento, dado que suele aumentar los recursos materiales disponibles, las redes sociales, la educación y el conocimiento. África es un continente emergente donde multitud de economías están creciendo a niveles muy esperanzadores, con lo que permiten un nivel de desarrollo que favorece la migración. Así, la mayoría de los africanos solo migra si tiene capacidades y aspiraciones personales para ello. Los que cubren distancias más largas suelen contar con ciertos recursos económicos y estar alfabetizados y cualificados, mientras que los más pobres y menos educados tienden a migrar menos y a destinos más cercanos.

En la decisión de migrar influyen múltiples factores, lo cual añade una extraordinaria complejidad al fenómeno migratorio africano. Entre ellos, indudablemente, figuran los económicos y políticos —búsqueda de empleo y de mejores oportunidades, calidad de la gobernanza, inseguridad, discriminación, desafección política, conflictos…—, pero también aspectos socioculturales, como los sistemas educativos, la etnicidad, el idioma o las redes y contactos en el exterior, aparte de las características personales y familiares del migrante. A ello hay que sumar los condicionantes medioambientales y climáticos, los demográficos —como la densidad y distribución de la población— y factores como el marco legal, el entorno político regional, las normas culturales, la acogida en el país de destino, el coste y la dificultad del viaje, la lejanía del destino o la disponibilidad de nuevas tecnologías.

Un continente en movimiento

En las últimas décadas, los avances en la integración regional africana, los mayores estándares de vida, las mejoras de las infraestructuras y de las tecnologías y el crecimiento demográfico han hecho que África sea, por delante de Asia, el continente que ha experimentado un mayor incremento relativo de emigrantes.

En 2017 había más de 36 millones de inmigrantes africanos en el mundo, tres cuartos más que a comienzos de siglo. Esta cifra, aparentemente elevada, convierte a África, pese a su gran tamaño y población, en el continente que menos migrantes origina —salvo América del Norte y Oceanía—: solo un 14% de los inmigrantes en el mundo son africanos. De hecho, más de la mitad de los africanos que viven fuera de su país de origen lo hacen en otro país de África; si no se contase el Magreb, la cifra ascendería hasta los tres cuartos. En general, los países con litoral mediterráneo guardan patrones de migración muy distintos a los subsaharianos: la amplia mayoría de los emigrantes magrebíes se marchan a otro continente. Europa, donde los vínculos históricos y las redes sociales son muy significativos, es su destino principal, si bien también hay una importante presencia de magrebíes en Oriente Próximo.

En el resto de África se migra mayoritariamente a los países vecinos o del entorno regional. En África occidental, por ejemplo, la zona más dinámica en cuanto a movilidad migratoria, casi todas las migraciones son intrarregionales. Esto es posible gracias a la porosidad de las fronteras, una larga tradición migratoria entre determinados países, la presencia transnacional de determinados grupos étnicos y a que la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) prevé formalmente el libre tránsito de personas. También África oriental ejemplifica la fuerte conexión migratoria intraafricana: dos tercios de los migrantes tienen como destino otro país de la región.


Principales flujos de inmigración intraafricana

Por lo general, el patrón migratorio que prima en África es desde los países del interior hacia la costa o países con mayor nivel de desarrollo o terrenos más fértiles. La migración más prevalente es desde las áreas rurales más marginadas a los centros urbanos, donde suele haber mayores oportunidades, si bien este fenómeno coexiste con otros patrones: migraciones de una zona rural a otra por la posibilidad de acceso a tierras o el desarrollo de nuevas actividades; de una ciudad a otra; de la ciudad al campo —la aglomeración de personas en grandes centros urbanos también puede favorecer la precariedad y la marginalidad—, y migraciones circulares, dependientes fundamentalmente de las campañas agrícolas. El gran peso de la población rural en el fenómeno migratorio en África no resulta sorprendente si se tiene en cuenta que el 60% de la población al sur del Sáhara vive en el campo.

En general, suelen migrar más hombres que mujeres y la edad mediana se sitúa en los 31 años. Además, los africanos se mueven principalmente dentro del territorio nacional: los migrantes internos superan con creces a los internacionales, pero la dificultad de cuantificarlos dificulta conocer una cifra exacta.

De África al mundo

De los más de 17 millones de emigrantes africanos fuera de África, Europa acoge a más de la mitad. Esta población, sin embargo, es ligeramente superior a los inmigrantes europeos que viven en América del Norte. Sin considerar a los inmigrantes magrebíes, la cifra se reduce a poco más de cuatro millones, la mitad de ellos, aproximadamente, de ocho países subsaharianos. No es casualidad que los dos países europeos con mayor número de inmigrantes subsaharianos sean las otrora dos grandes metrópolis: en el Reino Unido viven en torno a 1,2 millones de subsaharianos, mientras que en Francia la cifra es cercana al millón. Estos países, junto con Italia y Portugal —provenientes en su mayoría de antiguas colonias—, acaparaban en 2017 casi tres cuartos de los subsaharianos en Europa.


Las rutas migratorias de África a Italia pasan principalmente por Libia

Pero el Viejo Continente no es el único destino de los africanos. En Estados Unidos viven más de un millón de inmigrantes subsaharianos. Canadá tampoco es un destino inusual y la emigración a Asia va in crescendo, particularmente desde el África oriental a los países del Golfo, como Arabia Saudí. También es remarcable la emigración desde el África austral a Oceanía, particularmente a Australia.

A tenor de los datos, no cabe duda de que, desde comienzos de siglo, las migraciones desde África al resto del mundo han aumentado notablemente en términos absolutos: hay en torno a 9 millones más de africanos fuera de su continente de origen. No obstante, la cifra apenas ha crecido un 5%, en detrimento de las migraciones intraafricanas. Este leve ascenso ha sido propiciado por el mayor porcentaje de africanos que han decidido marcharse a América del Norte y Asia. Por el contrario, el porcentaje de africanos —incluyendo magrebíes— que habían migrado hacia Europa en 2017 seguía siendo el mismo que en 2000.

A pesar de que el grueso de la emigración es intraafricana, la gran mayoría de las remesas —envíos de dinero— que reciben los hogares africanos proviene del exterior —Europa, principalmente—. En ello tiene que ver que el Magreb atesore tres quintos de las remesas que entran en el continente. Si a ello le sumamos que Nigeria acapara más de un tercio del total, el resultado es que el resto del África subsahariana, donde se ubican buena parte de los países más pobres del mundo, apenas recibe el 12% de las remesas a África.

El continente del futuro

Actualmente, la edad mediana de la población en África es de 19 años y medio, cifra que sería más baja si no se considerase el norte del continente. El 60% de la población africana tiene menos de 25 años y la media continental de nacimientos por mujer se sitúa en 4,43 —aunque decrece paulatinamente—. Ello, unido al vigoroso incremento de la esperanza de vida, hará que la población actual —1.256 millones de africanos, casi el 17% de la población mundial—, se duplique en apenas tres décadas. Para 2050 un cuarto de la población mundial habrá nacido en África y en 2100 se espera que la población en el continente alcance los 4.467 millones, lo que hará que cuatro de cada diez personas en el mundo sean africanas.

Este incremento exponencial de la población coincidirá con unas condiciones climáticas que se prevén más hostiles y que pueden tener el doble resultado de erosionar el medioambiente y espolear los conflictos. Solo con estas previsiones no resulta difícil vaticinar un aumento sustancial de las migraciones internacionales desde África. Pero, si además consideramos que en el resto de los continentes —salvo Norteamérica y Oceanía— la tendencia poblacional es el decrecimiento demográfico, particularmente acuciante en Europa, solo cabe esperar que el continente que dio origen a la especie humana sea el motor de rejuvenecimiento de un mundo cada vez más envejecido.

Todo parece indicar que el vigor de las migraciones africanas es irreversible y, además, que aquellas que actualmente son marginales, las extracontinentales, tenderán a incrementar su relevancia con el paso de las décadas. Ante este panorama, tratar de impedir unos flujos migratorios que se presumen inevitables no parece que sea la opción más efectiva a largo plazo. Por ello, en primer lugar, resulta razonable incidir en el fomento de un desarrollo sostenible mediante el que las naciones africanas puedan dar abasto por sí mismas a toda la demanda laboral que se incorporará progresivamente a unos mercados laborales que ya se encuentran en buena medida saturados. Y, en segundo lugar, parece propicio avanzar multilateralmente hacia una gestión más eficiente y responsable del creciente fenómeno migratorio, que sea capaz de aprovechar las oportunidades que este presenta y prevenir sus potenciales secuelas.


La integración en grandes bloques económicos como la Cedeao —más conocida por sus siglas en inglés, ECOWAS— contribuye al desarrollo de los países africanos

En este sentido, se están dando pasos favorables en África, como el protocolo de la Unión Africana sobre libre movimiento de personas y derecho a residencia y establecimiento, firmado en marzo de 2018 como complemento del área de libre comercio a la que se han comprometido 44 países. No obstante, la experiencia de las normas de libre circulación ya existentes en organizaciones como la Cedeao, el Mercado Común de África Oriental y Austral o la Comunidad Africana Oriental invitan a ser cautos, ya que no suelen aplicarse en su totalidad. En África el panorama social, además del legal, de los inmigrantes dista también de ser idílico. El recelo hacia el inmigrante, los abusos a sus derechos, las deportaciones y la xenofobia, presentes alrededor del mundo, también encuentran arraigo en el continente africano desde las propias independencias nacionales.

En cualquier caso, se ha de ver con buenos ojos el lanzamiento de iniciativas africanas —no solo en el ámbito migratorio, sino en el político, del desarrollo o de la seguridad— que cuenten con el apoyo de socios extracontinentales en vez de a la inversa. Los proyectos intervencionistas con tintes mesiánicos ideados desde el exterior suelen resultar insuficientes y anteponer el interés foráneo al africano. Una África para los africanos será una África más próspera, y ello repercutirá a buen seguro en el bienestar del mundo entero.

viernes, 3 de abril de 2020

Vocabulario Fundamental. Mujeres (23) Comandante Arian






La documentalista catalana Alba Sotorra se adentra con su cámara en la primera línea de la guerra en Siria, para documentar la lucha de las milicianas kurdas del norte del país contra el Estado Islámico y por la revolución feminista en el Kurdistán. 

En este estupendo documental asistiremos, a través de la mirada de la Comandante Arian, una de las comandantes del YPJ (las unidades femeninas de protección militar) a la lucha de las mujeres kurdas por su supervivencia, por su libertad. 


¿Se puede combatir en una guerra desde una visión feminista? Alba Sotorra se suma, cámara al hombro, a un batallón de mujeres que quieren liberar la ciudad de Kobane del yugo del Daesh para entregarles a las nuevas generaciones una sociedad libre e igualitaria.

En esta historia sobre la emancipación y la libertad en pleno frente de la guerra de Siria, la comandante Arian guía hacia Kobane a un batallón de mujeres con la misión de liberar a la población que vive bajo el yugo del Daésh (ISIS). Arian, quien siendo muy joven había presenciado el salvaje trato que recibían las víctimas de la violencia sexual, hace todo lo posible para que sus compañeras descubran el verdadero sentido de su lucha: la libertad para la próxima generación de mujeres. 

Tras convivir durante meses con la comandante y sus tropas, rodando una intimidad sin precedentes en la que se incluyen crudas secuencias de la lenta recuperación de Arian, Sotorra confecciona un fascinante retrato de una mujer embarcada en una misión.


miércoles, 18 de marzo de 2020

China, el Imperio del Centro (13) Coronavirus: diario de la cuarentena en Pekín





Para hacer frente al Coronavirus, China ha tomado una decisión radical: poner el país en cuarentena. La seguridad del régimen comunista se ha convertido en un aparato de control sanitario. Un periodista francés residente en Pekín cuenta en primera persona cómo es vivir "atrincherado".

domingo, 15 de marzo de 2020

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (68) Propaganda, la fábrica del consentimiento


'Propaganda, la fábrica del consentimiento' es un documental de la productora franco-alemana ARTE dirigido por Jimmy Leipold en 2017. Con entrevistas a intelectuales como Noam Chomsky, este documental analiza la mecánica social de la propaganda recuperando la figura del publicista Edward Bernays (1891-1995), sobrino de Freud y pionero del marketing y de las relaciones públicas, es decir, de las más refinadas técnicas de persuasión. En este blog ya estudiamos hace tiempo la figura de Bernays en los impagables cuatro documentales de Adam Curtis 'The Century Of Self" (El siglo del individualismo). 


Cada día somos asediados por millones de imágenes y mensajes que, conscientemente o no, configuran nuestra visión del mundo y siempre nos piden algo: votos, dinero o atención. El propio Bernays entendía la publicidad como una ingeniería del consentimiento sin la cual, pensaba, no sería posible la convivencia en sociedades tan complejas como las contemporáneas. ‘Las relaciones públicas’, nos dice el narrador del documental, ‘son para la democracia lo que es la fuerza bruta para la dictadura’.

Aunque la propaganda es casi tan antigua como el género humano, su desarrollo moderno tiene apenas un siglo. Al igual que otras muchas instituciones de las sociedades capitalistas, tiene su origen en Estados Unidos. En 1916, el presidente demócrata Woodrow Wilson se ufanaba de no haber involucrado a su país en la I Guerra Mundial. Los estadounidenses no tenían ningún interés en ir a la guerra en Europa, y por ese motivo Wilson gozaba de una altísima popularidad.

Pero el presidente cambió de idea y decidió que era necesario intervenir en la contienda. Con ese fin creó la Comisión Creel, una agencia de expertos, Bernays entre ellos, cuyo objetivo sería influenciar a la opinión pública para que aceptase entusiasmada la idea de entrar en guerra. En menos de un año, explica Chomsky en el documental, ‘convirtieron a una población pacífica en unos fanáticos antialemanes’.

Los miembros de la Comisión partían de las ideas expuestas por el sociólogo Gustave Le Bon en su libro de 1895 ‘La psicología de las masas’. El francés sostenía que las masas son fundamentalmente irracionales, y de nada sirve dirigirse a ellas mediante un discurso lógico y articulado. Según Le Bon, quien quiera influenciar a las masas deberá recurrir a los instintos y las emociones, a la parte más animal del humano.

Esas mismas técnicas utilizadas durante la guerra sirvieron luego a Bernays y a otros para pacificar EE.UU a finales de los años 20, cuando las huelgas y protestas obreras agitaban el país. Esta nueva campaña perseguía “que los obreros aceptasen la sociedad capitalista”. Y tuvo mucho éxito. Por esos años nacía en Norteamérica la sociedad consumista, en la que el ciudadano desaparece para convertirse en un consumidor que compra por deseo, no por necesidad.


Desde entonces casi todo el planeta se ha adherido al credo consumista, y la identidad individual y el prestigio social se construyen en base a los objetos o experiencias que se consumen. Una obra maestra del sobrino aventajado de Freud, que murió millonario y siendo uno de los hombres más poderosos del mundo. ¿Qué no habría conseguido Bernays de haber trabajado con Twitter y Whatsapp?

sábado, 14 de marzo de 2020

Vocabulario Fundamental. Memoria (30) La destrucción de la memoria


"Parte de la guerra y el conflicto siempre ha sido el daño colateral. Muchos edificios han caído al estar en camino de los objetivos militares, pero, [...] en esta guerra, los edificios no se destruyen porque obstaculizan un objetivo. Los edificios son el objetivo". Cómo explica elocuentemente el narrador de The Destruction of Memory, la destrucción de la cultura de los edificios, libros, y con frecuencia, el arte, es una consecuencia accidental de la guerra. Como podemos ver por las acciones de ISIS en Irak y Siria hoy, la destrucción de bienes culturales es parte de una estrategia consciente para atacar y destruir la memoria colectiva, la historia y la identidad de un pueblo. "Una de las maneras de deshacerse de la historia es removiendo todas las huellas físicas de la historia", explica en la cinta Daniel Libeskind, arquitecto del Museo Judío de Berlín. "Hacer creer que nunca nada pasó ahí".

La guerra contra la cultura ha ido creciendo de forma constante en el último siglo. En los albores del siglo XX, las herramientas de guerra y su poder destructivo comenzaron a acelerar su ritmo de crecimiento. La capacidad para destruir un monumento, un edificio o una ciudad aumentó, haciéndolo más fácil. ¿Cómo podemos detener su paso y salvar la historia que configura nuestra identidad? Los ataques intencionados contra bienes culturales de los países en guerra son constantes. En Siria e Irak, la cuna de la civilización, milenios de cultura han sido destruidos por grupos terroristas como el tristemente célebre DAESH o ISIS. Ciudades como Homs, Palmira o Alepo han sido reducidas a paisajes apocalípticos.

domingo, 8 de marzo de 2020

Estupor y Temblores (67) Macroincendios, el grito de la Naturaleza


Australia, Brasil, California, Groenlandia, Suecia e, incluso, el Círculo Polar Ártico: los incendios forestales son cada vez más frecuentes y de una magnitud sin precedentes.
 

lunes, 30 de diciembre de 2019

Campanadas de la Historia (71) 1979, el año que cambió la Historia

1979 fue un año crucial: la Revolución Islámica en Irán, el accidente nuclear de Three Mile Island, la visita del papa Juan Pablo II a Polonia, la elección de Margaret Thatcher como primera ministra del Reino Unido… Con imágenes de archivo y entrevistas a testigos, este documental repasa los acontecimientos históricos que han dado forma al presente. A principios de 1979, los líderes de las cuatro principales potencias occidentales (el presidente estadounidense Jimmy Carter, el presidente francés Valéry Giscard d'Estaing, el canciller alemán Helmut Schmidt y el primer ministro británico James Callaghan) acuerdan apoyar la ascensión al poder del ayatolá Jomeini en Irán.

En Polonia, la visita del papa Juan Pablo II, alimenta el sentimiento nacional y la oposición al gobierno comunista. Bajo el liderazgo de  Lech Wałęsa, el sindicato independiente Solidarność será clave en la posterior disolución de la URSS.
Al mando de la República Popular de China desde diciembre de 1978, Deng Xiaoping, establece relaciones diplomáticas con Estados Unidos y abre el camino a la liberalización de la economía.

Paralizado por un invierno gélido y una cadena de huelgas, el Reino Unido alza al poder a Margaret Thatcher, cuyo programa económico cambiará la faz del planeta. El accidente en la central nuclear estadounidense de Three Mile Island alerta a la opinión pública sobre el riesgo de la energía atómica, al tiempo que el informe Charney, de la Casa Blanca, anuncia las devastadoras consecuencias del calentamiento global.

Este documental de Pascal Verroust y Dirk van den Berg cuenta con imágenes de archivo y valiosos testimonios como los del disidente chino Wei Jingsheng, el ex presidente polaco Lech Walesa o el secretario de Estado de Margaret Thatcher Michael Heseltine, entre otros.

jueves, 31 de octubre de 2019

Vidas Conspicuas (17) 'Unmasking Jihadist John': Anatomía de un terrorista


En esta semana en la que fuerzas especiales estadounidenses han acabado con la vida del fundador del Estado Islámico (a.k.a. ISIS, aka Daesh), el iraquí Abu Bakr al-Baghdadi en la aldea siria de Barisha -dentro de la provincia de Idlib-, publicamos 'Unmasking Jihadi John: Anatomy of a terrorist', un estupendo documental dirigido por Anthony Wnke y producido por HBO que reconstruye la búsqueda global de Mohammed Emwazi, también conocido como 'Jihadi John', quien en 2014 saltó tristemente a la fama en 2014 por ser el torturador privado y verdugo público de algunos rehenes occidentales, entre ellos los periodistas estadounidenses James Foley y Steve Sotlof, quienes sólo serían los primeros en ser cruelmente ejecutados por Emwazi.


Sus escalofriantes discursos frente a las cámaras, justificando sus crímenes con perfecto acento británico, le pusieron en la mira de los servicios de inteligencia de todo el mundo buscando su identificación y posterior rastreo a lo largo del territorio conquistado por el Califato Islámico, hasta acabar con su vida en noviembre de 2015 con un misil lanzado por un dron estadounidense cerca de la ciudad de Al Raqqa, capital por entonces del autodenominado Estado Islámico. 

Este tenso documental nos muestra cómo pudo un tímido joven crecido y educado en Londres radicalizarse hasta adoptar la demente cosmovisión del proyecto yihadista y convertirse en un brutal terrorista en Siria y también la historia de su búsqueda por parte de los servicios de inteligencia occidentales hasta terminar con su eliminación física. Una historia de guerra y propaganda, de marginación y fanatismo, una historia humana al fin y al cabo. 


Desenmascarando A Jihadi John: Anatomía De Un Terrorista

¿Quién fue Mohammed Emwazi? El documental intentará responder esta compleja pregunta que pareciera arrastrar otras no menos intrigantes y quizás un tanto más difíciles de enfrentar y desentrañar. ¿Cómo llegó Mohammed Emwazi a convertirse en uno de los terroristas más buscados del mundo? ¿Cómo el niño que alguna vez fue se alzó como el jefe de los verdugos de ISIS? ¿Cómo el estudiante universitario que vivía en Londres terminó siendo el terrorista que acabó con las vidas de sus rehenes frente a una cámara?

Se dio a conocer en 2014 por una serie de videos donde él era el atroz protagonista. Para ese momento, sin embargo, no tenía nombre, sino que era una figura enmascarada y vestida de negro a la que apenas se le veían los ojos. En el primero de estos videos, subido a YoTube el 19 de agosto de aquel 2014, se mostraba la decapitación de un rehén de ISIS, el periodista norteamericano James Foley. Otro video del 2 de septiembre (menos de un mes después) mostraba un nuevo asesinato, el del también periodista Steve Sotloff. A estos seguirían otros videos igual de espantosos en los que se asesinaban a reporteros y trabajadores de ayuda humanitaria: David Haines, Alan Henning, Abdul-Rahman Kassig y el reportero japonés Kenji Goto.

En cada video, hablándole a la cámara, haciendo exigencias y lanzando diatribas contra occidente, asesinando o siendo parte del escenario de muerte, estaba este hombre, el portavoz y verdugo del Califato Islámico. Debido a que hablaba con un claro y educado acento británico, la prensa comenzó a llamarlo Yihadista John. John por Lennon, pues dentro de la célula terrorista donde se le identificaba había otros tres hombres con acento británico. A él, como se ha dicho, lo llamaron John, y a los cuatro en conjunto, Los Beatles.
El Yihadista John se convirtió en uno de los principales objetivos de las agencias internacionales de seguridad, pero era una presa elusiva. Usaba Internet, dejaba mensajes, era el comunicador del Estado Islámico, y aun así, tan expuesto como estaba, se les iba de las manos. Aquel terrorista era experto en no dejar rastros. Finalmente, arduas investigaciones y una cacería implacable dieron con él en 2015. Una misil lanzado desde un dron acabó con su vida en Raqqa, al norte de Siria.

Luego el mundo sabría que su nombre había sido Mohammed Emwazi, que a los seis años había llegado con sus padres desde Kuwait al noroeste de Londres. Que jugaba futbol en su barrio, que de adolescente fue callado y poco dado al trato social, que le gustaba usar gorras y ropa deportiva de moda, que acosaba a las chicas, que no fue buen estudiante en la escuela pero llegó a la Universidad de Westminster y se graduó en ciencias de la computación con una beca del Reino Unido. Que en 2009 estuvo en Kuwait, pero que en 2013, cuando intentó regresar, fue rechazado por las autoridades. Ese mismo año desapareció de su casa en Londres y no se supo más de él hasta que el gobierno británico les notificó a sus padres que había entrado en Siria de manera subrepticia.

El director Anthony Wonk y el productor y periodista de investigación Richard Kerbaj nos entregan Unmasking Jihadi John: Anatomy of a Terrorist, un detallado recorrido por la vida de Emwazi a través de los testimonios de sus maestros de escuela, rehenes sobrevivientes, familiares de los ejecutados por Emwazi e incluso agentes e investigadores de la agencia de seguridad que nunca habían hecho público los detalles más secretos del caso.

Desenmascarando a Jihadi John: Anatomía De Un Terrorista presenta material nunca visto de Emwazi cuando joven, en la escuela de Londres, y se va adentrando en sus años de adolescencia cuando, cargado por complejos y burlas, fue dejándose llevar por la influencia de ciertas pandillas extremistas. El documental usa también audios de Emwazi y material inédito grabado por el mismo Estado Islámico, junto con recreaciones de algunos momentos de la historia del terrorista y verdugo.

Se trata de un trabajo a fondo que nos hace cuestionarnos sobre el rol de nuestra civilización, sobre lo que estamos haciendo en occidente con los modos de relacionarnos con los otros —los que no son como nosotros—, con la soledad, el mercado, el consumo y las nuevas maneras de comunicarnos o alienarnos. Emwazi, sin pretender justificarlo, es el resultado más radical y espantoso de los males de nuestros tiempos.

Con todo, al final, siempre quedan las mismas preguntas: ¿Quién fue Mohammed Emwazi? Más aún, ¿cómo llegó a convertirse Mohammed Emwazi en un asesino fanatizado que detestaba la civilización occidental?