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viernes, 19 de junio de 2020

La condena del refugiado (11) 'Mar Nuestro', de Franz Blanco y Álvaro López Soriano


"Nunca en mi vida esperaba ser un refugiado, nunca en mi vida, pero al final tienes que aceptarlo, no tienes otra opción."

Mar Nuestro es un proyecto multidisciplinar de sensibilización sobre la migración en torno al Mediterráneo. A través de un corto documental, una exposición de fotos y un espectáculo de danza y guitarra, queremos hacer sentir al público parte de la realidad de esta crisis humanitaria.

Nos vemos arrastrados por riadas de información que inundan nuestra mente cada día, navegamos entre datos, fuentes y relatos, perdidos entre la posverdad y la certeza olvidamos aquello que nos hace humanos: la empatía. Presentamos este proyecto multidisciplinar buscando contagiar al público con las emociones que cada migrante ha vivido, vive y vivirá. Nos sumerge en su viaje interior y en la profunda crisis humanitaria que agita nuestra sociedad.

Mar Nuestro busca sensibilizar a través de la afección, pues compartimos la premisa de que ¨El cerebro sólo aprende si hay emoción; una emoción que nosotros mismos sentimos al recoger las historias de diferentes personas que han cruzado el Mediterráneo.


Por orden de aparición: Firas Alcharani, Amine Bouija, Soleil Landu, Modou Touré Diabo, Brahim Bachir Limam, Karim Laftouhi, Akram Nennouche, Ahmed Mohamedm Saleh, Amal Mesbah, Yamila Tarfous, Ebbaba Hameida, Hodan Sulaman, Mónica (Mamá), Nezar Ahmed y Abigail Adaranigo

jueves, 11 de junio de 2020

In Memoriam, Rosa María Sardá

La última vez que vi a Rosa María Sardá fue en el último programa del siempre necesario Jordi Évole. Hacía mucho que no sabía de ella y de hecho no sabía que llevaba años padeciendo un cáncer. Por eso me pilló de sorpresa su tono ciertamente desesperanzado, con su salud, con el país que tenemos y con el mundo que vivimos. Tristemente tenía razón en todo.




Hablando del futuro tras la crisis sanitaria se mostraba pesimista. "Lo siento, Jordi, no saldremos mejores. Seguirán vendiendo armas, seguirá existiendo la explotación del hombre por el hombre, seguiremos recibiendo pateras de gente que no quiere nadie, seguirán existiendo los campos de refugiados... Seguiremos exactamente igual". 

Y siguiendo con su compromiso social hasta el final comentó, "alguien muy sabio dijo que lo contrario de la pobreza no es la riqueza sino la justicia. Mientras no haya justicia social, no habrá paz. Y no habrá paz nunca en el mundo".

La multipremiada carrera artística de la Sardá en cine, teatro y televisión estuvo siempre inseparablemente unida a su lucidez y ácido y crítico sentido del humor, que es lo que ha exhibido durante décadas en el medio que más la dio a conocer, la televisión. 

Entrevista de Mara Torres a Rosa María Sardá en 2017





Sin embargo, este 21 de marzo, la actriz, directora y escritora Rosa María Sardá quiso celebrar el día mundial de la poesía con otra de sus facetas, ésta menos conocida pero con un desempeño igual de excepcional. Y lo hizo rescatando un texto titulado 'Las golondrinas de la villa' que había escrito 20 años atrás, justo en la época en que conoció a Isabel Coixet, con quien desde entonces compartió una sólida amistad que duró hasta hoy, hasta siempre. 

La Sardá grabó el texto en un mensaje de voz y se lo envió a la más internacional de nuestras cineastas, quien bajó a la calle a finales de marzo para grabar un pequeño video de la Barcelona vaciada por el coronavirus. Este es el resultado y podría ser su epitafio, un pequeño brote de esperanza en que algo, algo tan pequeño y terriblemente hermoso como unas golondrinas posadas en un cable, acabe salvándonos.

"Heridos y errantes, no tuvimos oídos más que para nosotros mismos, agarrotados en nuestro ego, nos perdemos siempre algo esplendoroso. La belleza en cualquiera de sus manifestaciones me recuerda que hay que perseverar, no todo está perdido". Descansa en paz Rosa María Sardá.

Días de cine - Rosa María Sardá

       
                                             Rosa María Sardà (1941-202

lunes, 1 de junio de 2020

Un mundo mejor es posible (57) Barcelona té poder











Hace un par de días hablábamos de la llegada de Nacho M. Padilla en Barcelona y ya empieza a notarse. Aquí tenemos uno de sus primeros trabajos, 'Barcelona tiene poder', locutado por María Arnal. Disfrútenlo. 

miércoles, 27 de mayo de 2020

Un mundo mejor es posible (56) Coronavirus, la normalidad como nunca la has visto

Se aproxima el momento de abrir por fin la puerta. Los menores de 14 años podrán pisar la calle ¿Cómo será el lento camino hacia la normalidad? ¿Cómo lo están haciendo otros países? Distancia entre personas, limitaciones de aforo en las tiendas, mascarillas por todas partes, control tecnológico… ¿Cómo cambiará nuestra vida? La naturaleza demuestra que no nos necesita, pero nosotros a ella sí ¿Debemos retomar la situación anterior en nuestra relación con ella? Recuperar los hábitos saludables, preocuparnos por los que hemos echado de menos, la hora de implantar el teletrabajo… Se acerca el momento de volver a empezar ¿Lo retomaremos todo donde lo dejamos?

martes, 26 de mayo de 2020

Un mundo mejor es posible (55) Bienvenido a Barcelona, Nacho Padilla

El Juez Roy Bean quiere mucho a Nacho M. Padilla, no sólo por su extraordinario trabajo como Director Creativo del Ayuntamiento de Madrid en la añorada etapa de Manuela Carmena sino también por la amistad que nos une desde hace más de treinta años. De hecho en este blog tenemos una etiqueta de cuando hace años trabajaba en la agencia Biernes. Ahora el Ajuntament de Ada Colau ha tenido el buen criterio de llevárselo a la preciosa capital catalana. Desde aquí le deseamos suerte en su nueva etapa laboral (aunque estamos seguros de que le va a ir muy bien) y vital y también le mandamos un gran abrazo. ¡¡Benvingut a Barcelona volgut Ignasi!!

Bienvenido a Barcelona, Nacho Padilla

La incorporación de Nacho Padilla como director creativo del Ajuntament de Barcelona no puede ser más que valorada como un acierto

ADG-FAD, 25 mayo de 2020

Campaña de Apéritif (©Ayto. Madrid)


Nacho Padilla


Desde la añorada época dorada de la comunicación institucional durante la etapa Maragall, la ciudad de Barcelona andaba un tanto errática en cuanto a su compromiso con el diseño y la calidad de sus campañas.


La incorporación de Nacho Padilla como director creativo del Ajuntament de Barcelona no puede ser más que valorada como un acierto. Con un impecable currículum profesional en el sector como licenciado en Publicidad y RRPP por la UCM, y una carrera extensa como director creativo en agencias como Contrapunto BBDO, McCann Erickson o Tiempo BBDO, en 2010 funda Viernes, un estudio que aplica la creatividad a proyectos de movilidad sostenible, administración pública, tercer sector, RSE y economía e innovación social.

Cartel del estudio barcelonés Atipus (©Ayto. Madrid)


Su “know how” como director creativo -que destaca especialmente por los grandes aciertos de la comunicación de la ciudad de Madrid durante la etapa Carmena- aporta siempre un soplo de aire fresco y presagia probablemente la vuelta del rigor, la profesionalidad y la ética a la comunicación de nuestro Ajuntament. Sobre todo, en una ciudad que cuenta con un bagaje de diseño excepcional pero poco tenido en cuenta por los políticos o los recientes alcaldes de la ciudad. 

Padilla entroncó en Madrid con una generación de jóvenes y nuevos diseñadores capaces de dar un giro a la casi siempre aburrida y poco profesionalizada comunicación institucional. Como destacó el jurado de los premios Graffica 2019, formado por profesionales del diseño nacional: 

“Se le concede por ser un ejemplo de cómo organizar el diseño oficial de una institución. Por sostener un relato urbano diferente. Por organizar un sistema de contratación que profesionaliza y da estabilidad a los proveedores, y pretende estructurar esa relación a largo plazo. Por simplificar la documentación oficial, reduciendo la complejidad del léxico burocrático a través de estructuras visuales más simples.” 

Creemos que este breve párrafo es un buen resumen de lo que Padilla puede y quiere aportar a nuestra ciudad. En cuanto a otros temas más cercanos a ADG-FAD, Nacho Padilla, que es Jurado Laus en la edición de este año, ha trabajado también con algunos de nuestros socios en encargos galardonados en ediciones anteriores, como Libro como ventanas de Atipus, Madrid te abraza de Erretrés o Madrid frente a las soledades urbanas de Tres Tipos Gráficos. 

Entre los estudios de diseño con los que ha colaborado podemos encontrar también a los catalanes Família, Requena Office o Cristina Daura, los murcianos Rubio y del Amo, las valencianas Yinsen o los madrileños Koln, Apéritif y Tres Tipos Gráficos.

Carteles del estudio valenciano Yinsen (©Ayto. Madrid)

Desgraciadamente, como ya viendo siendo habitual desde la irrupción de las redes sociales, el estreno de Padilla en nuestra ciudad ha causado gran revuelo y, desde la ignorancia y la arrogancia, se está mezclando su tarea y cargo con asuntos políticos, cuestionamiento de su profesionalidad o la manipulación sobre datos en un momento sensible donde debe evitarse el dispendio económico. 

La presencia de Nacho Padilla no puede más que celebrarse por parte de los profesionales del diseño. Desde ADG-FAD esperamos que la labor que le espera en nuestra ciudad nos depare una evolución y dignificación de la profesión que tanto necesitamos como sector. Bienvenido.


Cartel de los murcianos Rubio y del Amo y E.Guillamón ©Ayto. Madrid

sábado, 9 de mayo de 2020

Frontera D / Mis 5W: Who (2.1) Renacimientos / Prometeo en Malasaña

Mis 5W (2) Who

2.1 Renacimientos / Prometeo en Malasaña

"La tragedia es un momento y la vida que resiste es todo el resto". Patrizia Cecconi

A mi madre le gusta decir que yo he nacido tres veces. La segunda fue justo después de la primera, cuando, siendo un recién nacido de prominente frente y gesto determinado, una enfermera incompetente confundió el suero que tenía que administrarme oralmente con un líquido anestésico. Según el relato paternal, a pesar de mi enconada y en principio incomprendida resistencia a ingerir aquella sustancia, terminé perdiendo la consciencia, algo poco recomendable para un neonato. Me salieron unos bultos oscuros en la piel por el narcótico ingerido pero, tras despertar empapado en sudor, seguí negándome con instintiva terquedad a tomar las cucharaditas que insistía en darme la incompetente sanitaria hasta ponerme cianótico por la cerrazón de mi organismo a seguir ingiriendo aquel estupefaciente fatal. 

Afortunadamente mis padres se acabaron dando cuenta del error a tiempo y pude salir de aquello. Fue mi primer coqueteo con la parca y probablemente el primer resacón de mi vida. Por lo visto la torpe enfermera fue despedida, lo que algunas veces me ha dado cierta culpa, al menos durante unos segundos.

La otra ocasión en que estuve a puntito de caramelo fue aquella maldita tarde de finales de mayo cuando fui a Burgos con mi moto a ver a unos amigos que vivían allí. Tras llegar a su piso los saludé y uno de ellos me pidió que le diera una pequeña vuelta por la urbanización en las afueras donde vivían. Tras dejar mi casco porque no teníamos otro, bajamos a por la moto. Mientras circulábamos tranquilamente por la solitaria urbanización junto a un coche que iba algunos metros por delante de nosotros, en el carril paralelo a nuestra derecha, éste dio un súbito volantazo a la izquierda cruzándose inopinadamente en nuestro camino. En mis últimos recuerdos, frenar a tope sabiendo que el impacto era inevitable y un ínfimo conato de consciencia de que a partir de ese momento brevísimo mi vida iba a cambiar, para siempre. 


Azares

Como suele pasar cuando un vehículo biciclo choca de frente con un obstáculo atravesado en medio de la carretera, el impacto hizo que yo saliera por los aires, chocando contra el coche y cayendo después contra el asfalto donde quedé inconsciente. Los dos funestos individuos que viajaban en el coche se quedaron allí parados, como dos gilipollas, sin hacer nada, viéndonos tirados, a mi amigo gritando en el suelo con un brazo roto y yo derrumbado, en silencio. Dañadas gravemente mi arteria y vena subclavias derechas, me desangraba en el asfalto. La vida se me iba a borbotones en esa puta carretera.

Afortunadamente, en ese momento varios benéficos azares conspiraron para que ahora mismo pueda estar escribiendo esto. Uno, que un tipo desde lo alto de una construcción cercana había visto toda la escena y él sí avisó a Emergencias. En pocos minutos desde el Hospital General Yagüe (el nombre lo único reprobable), que afortunadamente -dos- estaba cercano pudo llegar una ambulancia a recogernos, justo a tiempo -tres- para sacarme de un primer shock hipovolémico por pérdida de sangre. Otro shock sucedió entrando en el hospital pero ya lograron sacarme de él los del equipo de cirugía vascular que estaban de guardia.

Rápidamente me cortaron un trozo de vena de mi fémur izquierdo, y pudieron empalmar con ella los vasos sanguíneos dañados tras romper mi clavícula derecha para poder acceder internamente y así realizar el injerto sanador. Gracias a esta operación pudieron parar la hemorragia y logré superar mi crítico estado. Y también gracias a las enfermeras de la UCI donde estuve varios días, dándoles bastantes problemas. 

Cuando desperté de la operación mi mente funcionaba errática, sin recordar lo ocurrido, deliraba, no entendía qué hacía allí, que me ocurría, pensaba que me habían secuestrado, no sabía por qué tenía mi brazo derecho inmovilizado, me quitaba los tubos de respiración, perdí los nervios y tuvieron que atarme a la camilla, lo que provocó una cascada de blasfemias e insultos por mi parte. Lo siento chicas, aquel no era yo...

Al cabo de cinco días pude recuperar la razón, salir de la UVI, pasar a Planta y conocer el alcance de mis lesiones. Aparte de algunas costillas rotas, fractura interna de la mandíbula y el mayor chichón que se puede tener en la cabeza sin que derive en fractura craneal, me comunicaron que había sufrido una flexopatía, una gravísima lesión en el plexo braquial de resultas del choque contra el coche y posterior caída sobre el hombro, una lesión común en motoristas accidentados.


El plexo braquial conecta el sistema nervioso central con el periférico, llevando las señales nerviosas desde la médula a los músculos de las extremidades. Varias de mis raíces nerviosas cervicales habían sufrido lesiones, se había producido un arrancamiento de algunas de las fibras nerviosas que salen de la médula que afectaba a las raíces cervicales C6, la C7, la C8 (la única que se arrancó entera) y la T1, la primera dorsal. Por eso apenas podía mover mi brazo derecho y por eso sentía en él unos dolores tan extraños y tan cabrones, era la presentación en primera persona del dolor neuropático. Lo que aún no sabía es que, corregidos y aumentados a través del paso del tiempo, esos dolores entrarían a formar parte consustancial de mi ser y me acompañarían probablemente el resto de mi vida.


Dictante Dolore. En la tierra del dolor

Tras dos semanas en planta en el hospital y pedir el alta para terminar de recuperarme físicamente en casa, viajamos a la ciudad suiza de Lausanne donde me operó un especialista en estas lesiones para intentar reparar algunas de las conexiones rotas, encauzando los nervios desde la médula para que en su lentísimo crecer fueran reinervando los músculos correspondientes del brazo para al menos poder recuperar la pinza de la mano. Esa época de choque post-trauma, depresión galopante y lacerantes dolores fue claramente la peor de mi vida. 

Con el tiempo pude recuperar músculos del brazo pero no del antebrazo, lo que me ha complicado bastante la vida, física y psicológicamente. Porque además el dolor, el puto dolor, los distintos dolores, han permanecido siempre conmigo como indeseables compañeros de vida, impertérritos, impredecibles, casi invulnerables, manifestándose cada día, cada hora, cada minuto, la única diferencia es la intensidad y en qué zona del antebrazo y la mano los siento. Desde el dolor de guardia que por defecto embute mi mano en un guante tres tallas menor a la tenaza que machaca incansable los nudillos, o el que atrapa mis dedos en los goznes de una puerta que se abre y cierra o "el de la C8", una insufrible tortura que me desgaja el exterior del antebrazo desde el meñique hasta el codo, una picana eléctrica que recorre incansable ese trayecto desquiciándome con insoportables calambrazos de 20-30-40 interminables segundos cada 2-3 minutos, y así puede estar durante horas, destruyéndome por dentro.


Los dolores neuropáticos son muy difíciles de paliar de por sí, pero los que provienen de una flexopatía más aún ya que son dolores reflejos, es decir, en mi caso, los siento en la mano y el antebrazo derechos pero no se producen ahí, se generan en las cicatrices que dejaron en la médula las fibras nerviosas al desgajarse. Es decir, los seguiría sintiendo aunque hubiera perdido el brazo. Son como los chispazos que brotan de un cable de la luz al ser arrancado de un tirón y su perverso resultado es que se produce dolor donde antes se generaba movimiento y sensaciones. Como expresaba el escritor francés Alphonse Daudet en su muy recomendable libro autobiográfico 'En la tierra del dolor' (en el que relataba los terribles padecimientos derivados de una tabes dorsal, una variante de neurosífilis), "no hay palabras que puedan expresarlo, se necesitan gritos".

El advenimiento del dolor crónico te convierte en un ser traumado, anhelante y poco divertido, mientras entra, al asalto, a formar parte de tu vida, de ti mismo, como un döppelganger malvado que intenta continuamente tomar el poder en tu pensamiento. Sin embargo, al poco tiempo tu dolor cotidiano deja de ser noticia para la gran mayoría de personas con quien te relacionas y por tanto, motivo de solidaridad y cuidados, e inevitablemente empiezas a notar como la compasión de los otros, con escasas excepciones, se va embotando. Como escribe Daudet: "Dolor, siempre nuevo para el que lo padece y que va pareciendo trivial a quienes lo rodean. Todos se acostumbrarán a él menos yo." 

Esta percepción heladora añade pesar al sufriente, que intenta aprender a no exteriorizarlo para no leer en otros rostros el cansancio o la incomodidad por una repentina situación malrrollera, lo que le lleva a, si está en público y le resulta imposible apartarlo mentalmente y no retorcerse, buscar una privacidad donde pueda sufrir a gusto.

Los dolores pueden aparecer por sorpresa, o a veces es un cambio de posición o un leve movimiento de cuello lo que desencadena las crisis o, sin mediar causa ninguna, se abalanza sobre mí estando durmiendo, convirtiendo literalmente mis sueños en pesadillas, martirizando y mediatizando mis días y noches y sólo puedo paliarlo, en parte, enganchado a elevadas dosis de fentanilo. Pero en demasiadas ocasiones ni siquiera los opiáceos pueden con él y me inunda el cuerpo y el cerebro de un sufrimiento brutal, desquiciante, que me puede inhabilitar durante horas. La marihuana me ayuda cuando el dolor no es muy intenso, su labor difuminadora me ayuda a mantenerlo mentalmente en segundo o tercer plano de pensamiento y así intentar no exteriorizarlo pero, cuando está en modo despiadado y el THC no puede con él, puede llegar a ser contraproducente ya que la intensificación de sensaciones propias del cannabis puede magnificarlo y llenarme el cuerpo, el cerebro, de un dolor negro, abismal, todopoderoso.


Los estímulos dolorosos que se mantienen en el tiempo exigen una alta atención diaria que agota la energía física y mental y obviamente afecta  rendimiento cerebral, pudiendo provocar importantes reacciones emocionales que potencien el sufrimiento que lleva asociado, afectando a todas las áreas vitales (laborales, emocionales y sociales) de las personas que los sufren. 

Quien padece dolor crónico se encuentra pues con un atolladero vital del que le será imposible salir, es una maldición de carácter casi mítico como la de aquel Prometeo, osado Titán que, tras robar el preciado fuego (símbolo de la vida, la energía y la inteligencia) de los dioses para entregárselo a los humanos, aquellos, siempre picajosos con sus cosas de divinidades, le condenaron a ser encadenado a una roca en una montaña del Cáucaso, donde todos los días sería visitado por un águila que le comería el hígado. Debido al carácter inmortal de Prometeo la víscera se regeneraría para, al día siguiente, volver a ser devorada por la hambrienta rapaz y así para siempre, a mayor gloria del dolor perpetuo. 

Afortunadamente para él, el mito continuaba con un deus ex machina de libro en forma de la llegada de Heracles, hijo de Zeus, que pasaba por allí de camino al Jardín de las Hespérides, fue donde Prometeo se hallaba y compadeciéndose de él mató al águila de un certero flechazo. Esta hazaña de su hijo logró hacer recapacitar a Zeus sobre el castigo a Prometeo, consintiendo en liberar al desdichado de su cruel destino. Eso sí, siempre habría de llevar con él un anillo con un fragmento de la roca a la que estuvo encadenado para no olvidar aquellos tiempos de sufrimiento atroz . 

Sólo espero que algún día gracias a los avances médicos en regeneración de nervios se puedan reparar en mi médula las conexiones nerviosas dañadas, hasta entonces seguiré encadenado a mi tormento diario como indeseable compañero de vida, siempre conmigo, retorciéndome por dentro, el puto dolor siempre detrás mi pensamiento, de mis palabras, semper dictante dolore. 

Creación audiovisual en corto (43) A dos metros de distancia

El corto sobre el confinamiento que conmueve en Internet

El gaditano Alfonso Rodríguez Naranjo y la sevillana María Díaz Megías firman "A dos metros de distancia"



Un hombre baila con una escoba y tiende sus calzoncillos. Y su vecina, que le mira desde la ventana de enfrente de su patinillo, se ríe. Él se da cuenta, se avergüenza, se esconde, pero decirle echarle cara y aparece un poco después vestido de esmoquin. Así arranca el cortometraje A dos metros de distancia y así arranca también la amistad entre dos personajes, con la cara desdibujada por una máscara, que estaban, hasta ese momento, absolutamente solos en medio del confinamiento forzoso del coronavirus.


A dos metros de distancia es obra del gaditano Alfonso Rodríguez Naranjo y la sevillana María Díaz Megías, que conviven en un mismo domicilio de Madrid. Los dos han sufrido el coronavirus. "A mí me ha dado más fuerte que a ella", relata Alfonso en una entrevista en Radio Cádiz, "debe de ser la cosa de la edad". Se ríen ya del virus porque lo han pasado y porque no les tocó demasiado fuerte para necesitar de hospital. Y se han reído del virus de la mejor que puede reírse de algo negativo un artista con talento: crear una obra de arte a partir de él.

"La idea surgió al descubrir unas máscaras que teníamos en casa y que usamos hace años", cuenta María. Se inventaron la historia y en apenas cuatro días la rodaron. "Lo más duro fue tener que hacerlo con los síntomas del virus"; añade ella. Lo colgaron en Youtube y empezaron a compartirlo en sus redes sociales y a enviárselo a sus amigos. Y la magia de Internet hizo su trabajo. Enseguida empezaron a llegar las felicitaciones, los elogios, los aplausos generalizados.

"Nosotros sabíamos que habíamos creado algo bonito. De hecho, alguna vez nos pillamos en casa con los ojos llorosos y nos decíamos: acabas de ver el corto, ¿verdad? Y era así. Pero no nos esperábamos tantas reacciones bonitas", explica María.

A dos metros de distancia no tiene diálogos. Avanza con una delicada banda sonora y el sonido del cordel del tendedero, clave en el desarrollo y conclusión de esta película. Los personajes con máscara no necesitan la expresión de sus caras para emocionar, una de las mayores grandezas de esta película. Sus rostros sin facciones universalizan una historia que conmueve porque evoca a tantos mayores (padres, abuelos...) que han tenido que pasar el confinamiento en medio de una brutal soledad. "Son los grandes olvidados", resume Alfonso a modo de justificación de su película.

Alfonso y María son actores y se enfrentan a la incertidumbre que esta pandemia ha llevado a su profesión. "Esta es una profesión en permanente crisis", admite María, "pero no me veo haciendo otra cosa". Alfonso tampoco se ve. Así que en medio de la fiebre, el miedo y los cientos de dudas han decidido hacer lo que mejor saben: interpretar, crear, emocionar. Así ha nacido esta historia, condensada en una película profundamente hermosa.


miércoles, 6 de mayo de 2020

Vocabulario Fundamental. Gatos (11) Vigo y Po, duelo de titanes


Del Facebook de nuestra amiga Ana Delgado importamos una simpática instantánea costumbrista de la cat people de su casa, el flemático gato Vigo (a la derecha de la imagen) y la ciclónica gatita Po calculando su siguiente trastada. What happened next? 

domingo, 3 de mayo de 2020

Concreciones (96) 'Legión', de Manuel Moyano

"Legión", de Manuel Moyano

InfoLibre 01.05.2020

Las civilizaciones se doblegan ante mí. Puedo arrasar imperios. Puedo detener la historia. Puedo sembrar el olvido. Viajo con el viento –como el polen o como tu voz– y nadie me manda. Al igual que los dioses, soy ubicuo. No me importa el tiempo, pero me muevo deprisa. Te aguardo en los pomos de las puertas, en los muebles que usas, en los libros que lees, en la ropa que llevas puesta, en el vaso del que bebes. No puedes verme. No puedes olerme. No puedes oírme. No esperes clemencia de mí. No pretendo nada, sólo ocurro. No pienso en nada, sólo existo. No odio a nadie, sólo destruyo. Ni las estrellas del cielo ni los granos de arena me aventajan en número. Soy uno. Somos muchos. Somos nadie.

martes, 10 de marzo de 2020

Creación audiovisual en corto (42) 'Behind', de Ángel Gómez Hernández







'Behind' en un cortometraje dirigido por Ángel Gómez Hernández en 2016 que ahora el director algicereño va a convertir en largometraje, en lo que será su salto a Hollywood de la mano como productor de Sam Reimi. 

martes, 29 de octubre de 2019

Vidas Conspicuas (16) Delibes, la X de Max






Delibes, la X de Max

Cuando Miguel Delibes conoció al amor de su vida, Ángeles de Castro, empezó a firmar sus primeras obras con el acrónimo MAX. En realidad, era una simple y romántica ecuación donde M era Miguel, A era Ángeles y X era la incógnita que el futuro podía deparar a la joven pareja. Décadas después la incógnita estaba totalmente despejada. Una exitosa y prolífica carrera literaria y una estirpe de 7 hijos, hasta que en 1974 la enfermedad se llevó a Ángeles y desequilibró para siempre la ecuación.

La "Señora de rojo sobre fondo gris" es una de las novelas más personales y descarnadas de Miguel Delibes donde, en un ejercicio de sinceridad, expuso toda la tristeza y vacío que le sumió la muerte de su esposa. La figura de Ángeles de Castro es el hilo conductor del documental que cuenta con el privilegio añadido de la participación del actor José Sacristán, amigo personal del escritor, y que pone en escena en estos momentos la adaptación teatral de la obra.

viernes, 4 de octubre de 2019

Música para camaleones (120) Manel - Boy Band



Estic en una Boy Band. Estic en una Boy Band. Treballo en una Boy Band. Estic en una Boy Band. Em llevaven melodies que creuaven les parets, donya Elvira omplint la finca de sarsueles i cuplets. Van comprar-me una espanyola un diumenge als Encants, vaig aprendre a tocar Give A Little Bit, de Supertramp. I ara estic en una Boy Band. Estic en una Boy Band. Treballo en una Boy Band. Estic en una Boy Band. L’Àlex em va dur a La Boîte al concert d’un cantautor. Vaig pensar: seré com ell (no!), vaig pensar: seré millor. Un xaval de la placeta feia boogie amb el cosí. Li vaig dir “he sentit que toques, crec que un dia he de venir”. I el micròfon transformant-me veu en electricitat va tapar-me una mancança, un buit, una vanitat. I ara estic en una Boy Band. Estic en una Boy Band. Treballo en una Boy Band. Estic en una Boy Band. Ara escric a biblioteques plenes d’estudiants i vells, però em distreu un grup del Whatsapp o el misteri d’un clatell. Ara vago per les places, busco un adjectiu alat, però em despisten les terrasses o llum, tènue, en un terrat. Estic en una Boy Band. Estic en una Boy Band. Treballo en una Boy Band. Estic en una Boy Band.

lunes, 16 de septiembre de 2019

El Crackómetro (72) Antídoto para escépticos: España campeona mundial


Antídoto para escépticos: España campeona mundial

La Galerna - Amalio Campa 16 septiembre, 2019

Si hubiera que extraer una conclusión final que definiera el desenlace de este Campeonato Mundial de la FIBA disputado en China, creo que elegiría la siguiente: la selección española posee todas las virtudes que un equipo manifiestamente imperfecto necesita para ganar, y las tiene con creces y a un nivel superlativo. Determinación, riqueza táctica, espíritu competitivo, mentalidad, compromiso, defensa, experiencia e intensidad. Y me detengo aquí por no ocupar todo el artículo enumerando adjetivos. Porque seamos serios, jugador por jugador, libra por libra, la actual selección española si nos ceñimos tan solo al talento individual ocuparía entre el cuarto y el sexto lugar de entre todos los equipos participantes en una hipotética lista de favoritos. Países como Estados Unidos, Serbia, Australia y Francia a priori tenían muchas más posibilidades de ganar que España, pero los doce dirigidos por Sergio Scariolo han demostrado una vez más al mundo que no se puede ganar cosas importantes solo con talento. Hace falta algo más profundo, algo más esencial. Y otra prueba de ello la constituye la finalista, Argentina, otra escuadra inferior en cuanto a valor individual, pero que tirando de orgullo, corazón, los genitales del Facu Campazzo, y la maestría de un auténtico mito viviente de 39 años llamado Luis Scola, han llegado a un estatus incluso más inesperado que el de la propia España. Ahí lo tienen, el baloncesto es un deporte de equipo y para equipos con mayúsculas. Me descubro ante ambos.

Yo crecí mientras adoraba a la selección de Yugoslavia, envidiaba a la Unión Soviética, y elevaba a los altares la plata olímpica de España en Los Ángeles-84. Hasta hace unos pocos años pensaba que las dos poderosas generaciones balcánicas, la primera en los 70 (triple campeón europeo, campeón mundial y olímpico), y la segunda en los 80 (campeón europeo, mundial y subcampeón olímpico) constituían un espejo en el que España podía optar a mirarse pero nunca a salir reflejada en igualdad de condiciones. Ahora me doy cuenta que ni siquiera la mitificación teñida de nostalgia juvenil hacia los Delibasic, Cosic, Petrovic, Kukoc, Divac o Djordjevic me permite negar la evidencia; la España del siglo XXI ya es la primera en el podio del Olimpo de la canasta a nivel continental. 

En doce más un años la selección ha conseguido un palmarés monstruoso, colosal, con jugadores mejores y peores, con la plenitud de los “Juniors de oro”, y ahora mismo sin ninguno de ellos en el plantel, con la presencia de naturalizados como Serge Ibaka y el innombrable jugador del Barcelona con pasado madridista, pero también sin ellos, con la presencia del súper talentoso Sergio Rodríguez, y también sin él. España ha saboreado las mieles del triunfo, y simplemente no quiere o no sabe detenerse. ¿Quieren pruebas tangibles de mi afirmación? Les daré una que no admite debate; las poderosas Yugoslavia y Unión Soviética que aún permanecen en el corazón de los aficionados de verdad a este deporte jamás se enfrentaron a una escuadra NBA, mientras que Argentina lo hizo y ganó, y España lo hizo y viene ganando desde que la generación de 1980 agarró las riendas de su destino con manos de hierro.

Este es un triunfo memorable, quizá también por lo inesperado. Ha sido un verdadero antídoto para los escépticos, entre los que me encontraba a principios del torneo, simplemente basándome en las malas sensaciones desprendidas después de una primera fase, llamémosla errática. A partir de ahora intentaré con todas mis fuerzas librarme de mi espíritu pesimista por naturaleza y confiar mucho más en un grupo inquebrantable y digno de pasar a los anales de la historia. Se lo han ganado a pulso.

Para terminar, y dentro del marco de un escaparate madridista como el que me brinda La Galerna, quisiera hacer una mención especial a los cinco jugadores blancos que han alcanzado la final y que han desempeñado un papel relevante. Sé que el espíritu de Gabriel Deck, Nico Laprovitola, Facundo Campazzo, Rudy Fernández y Sergio Llull continuará durante la temporada y nos permitirá disfrutar de unos meses memorables. Al fin y al cabo han demostrado que conocen y saben conjugar a la perfección el verbo competir. Y si se lleva a efecto finalmente la contratación de Luis Scola, lo cual se está rumoreando durante estas fechas, la felicidad ya será completa. Ah, por cierto, si estás palabras llegan a oídos del innombrable, que sepa que los que nos gusta el blanco y disfrutamos con la rojigualda no le echamos de menos ni un ápice. El compromiso se demuestra con hechos, no con tuits.


lunes, 5 de agosto de 2019

Campanadas de la Historia (70) Las 13 rosas: Que sus nombres no se borren de la Historia


El documental 'Que mi nombre no se borre de la Historia' y un texto de Toni Álvaro, uno de nuestros autores de referencia, nos recuerdan a las trece jóvenes (siete de ellas menores de edad) conocidas como 'Las trece rosas' asesinadas vilmente por la policía franquista hace 80 años, el 5 de agosto de 1939, contra un muro del cementerio de la Almudena. En su memoria, en la nuestra. 

‘Querido, muy querido hijo de mi alma, 

en estos últimos momentos tu madre piensa en ti. Sólo pienso en mi niñito de mi corazón que es un hombre, un hombrecito, y sabrá ser todo lo digno que fueron sus padres. Perdóname, hijo mío, si alguna vez he obrado mal contigo.

Voy a morir con la cabeza alta. Sólo por ser buena: tú mejor que nadie lo sabes, Quique mío. Sólo te pido que seas muy bueno, muy bueno siempre. Que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor y tú tienes que ser un hombre bueno, trabajador. Enrique, que no se te borre nunca el recuerdo de tus padres. Que te hagan hacer la comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la enseñaron a mí. Hijo, hijo, hasta la eternidad. Recibe después de una infinidad de besos el beso eterno de tu madre’. Blanca Brisac.


Hace 80 años asesinaban a trece mujeres en Madrid, en la tapia del cementerio de la Almudena. Las asesinaban por mujeres y por comunistas. Las asesinaron junto a 50 varones, uno de ellos un chaval de 14 años. De las trece mujeres, nueve tenían entre 18 y 20 años, es decir, eran menores de edad. La mayor, Blanca Brisac Vázquez, tenía 29 años y un hijo, y nunca militó en partidos de izquierda. El resto militaba en las JSU en distinto grado. Hace 80 años, quizás parezca demasiado tiempo.

Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente fueron las asesinadas.

La excusa para el asesinato era el atentado que costó la vida al comandante de la Guardia Civil y destacado miembro del Servicio de Información y Policía Militar, Isaac Gabaldón Irurzun. Lo asesinaron en la carretera de Extremadura, cerca de Talavera de la Reina, junto a su hija Pilar, 17 años, y el chófer José Luís Diez, 23 años. Un crimen oscuro. En los días posteriores fueron asesinados varios colaboradores de Gabaldón. El crimen se adjudicó rápidamente a la JSU, convertida en poderosa organización terrorista del comunismo internacional cuando era una organización infestada de delatores que cayó en 48 horas. La gran mayoría de los militantes que fueron a Consejo de Guerra y fueron fusilados habían sido detenidos antes de cometerse el atentado.

La estrella de la operación de la caída de la JSU y los posteriores interrogatorios fue el comisario infiltrado Roberto Conesa, reputado torturador que llegó a jefe de la Brigada Político Social, colaborador de la Gestapo, nombrado jefe superior de policía en Valencia en 1976 por Manuel Fraga Iribarne y condecorado con la Medalla de Oro al Mérito Policial el 1977 por Rodolfo Martín Villa. También participó en los interrogatorios el por entonces capitán Manuel Gutiérrez Mellado, futuro vicepresidente primero del Gobierno de 1976 a 1981 y presidente de la Sección Primera del Consejo de Estado hasta 1995, hace 24 años. 24 años igual sigue pareciendo un buen trecho de tiempo.

El comisario Roberto Conesa tuvo un alumno aventajado al que enseñó todo lo que sabía sobre sevicia, esa medalla que lucen tantos fieles servidores del Estado, Antonio González Pacheco, que haciendo honor a su mentor empezó a acumular medallas en el historial por su labor en la Brigada Central de Información. En marzo de 2019 el juzgado de instrucción número 49 de Madrid abría diligencias para investigar a González Pacheco, alias Billy el Niño, y a por un delito de lesa humanidad. Marzo de 2019…



¿Quiénes fueron las 'Trece Rosas' y por qué las fusiló el franquismo hace 80 años?

El 5 de agosto de 1939, trece mujeres fueron ejecutadas frente a las tapias del Cementerio de la Almudena de Madrid, acusadas de "adhesión a la rebelión" y condenadas injustamente a la pena de muerte.

laSexta.com Madrid | 05/08/2019

"Que mi nombre no se borre de la historia", pedía en una carta a su madre Julia Conesa, poco antes de morir fusilada ante las tapias del Cementerio del Este el 5 de agosto de 1939, hace 80 años. Fue asesinada junto a otras doce mujeres, acusadas de rebelión militar por el régimen franquista. Ellas eran las 'Trece Rosas'.

Hacía cuatro meses desde que Franco se había proclamado vencedor de la Guerra Civil, el 1 de abril de 1939, y en Madrid la posguerra se vivía entre ruinas, pobreza y propaganda franquista. El dictador juraba en sus discursos "aplastar y hundir" a quien se interpusiese en su camino, y las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) eran uno de sus objetivos.

Las 'Trece Rosas' habían sido arrestadas entre mayo y junio de 1939, acusadas de pertenecer a esta asociación política. Las jóvenes, de entre 18 y 29 años, eran compañeras en la cárcel de Las Ventas, donde estaban arrestadas por "adhesión a la rebelión". El 29 de julio, el comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón fue asesinado junto a su hija y su chófer. El crimen fue atribuido a militantes de las JSU y a una supuesta red comunista, entre ellos las trece acusadas. Cinco días más tarde, el Tribunal de las Salesas hacía pública su sentencia contra ellas: pena de muerte para todas. Fue una condena injusta, pues las jóvenes se encontraban ya en prisión cuando sucedió el asesinato del comandante, lo que las hacía inocentes.

No obstante, en la noche del 4 al 5 de agosto, las 'Trece Rosas' fueron conducidas hasta el Cementerio del Este, actual Cementerio de la Almudena, para ser fusiladas. "Voy a morir con la cabeza alta. Sólo te pido que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca", expresaba Blanca Brisac Vázquez a su hijo de once años unas horas antes.

"La funcionaria que las acompañó se presentó para decirnos que habían muerto muy serenas y que una de ellas, Anita, no había fallecido con la primera descarga y gritó a sus verdugos: '¿es que a mí no me matan?'", explica Mari Carmen Cuesta, una de las entonces presas de la cárcel de las Ventas, en una entrevista a 'El País'. Las 'Trece Rosas' murieron frente a las tapias del cementerio, donde en 1988 se colocó una placa en su homenaje. Fueron un símbolo de la lucha por la libertad y su fusilamiento mostró la crueldad de la represión franquista. Estas eran las 'Trece Rosas':

1. Julia Conesa Conesa (19 años)

Julia nació en Oviedo, Asturias, pero se mudó a Madrid muy joven con su madre y sus dos hermanas. Ella se encargaba de la monitorización de las instalaciones deportivas de las Juventudes Socialistas Unificadas. Un compañero de su novio la traicinó, denunciándole en 1939 y causando su detención. Su última carta a su madre decía: "Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar… Que no me lloréis. Que mi nombre no se borre de la historia".

2. Blanca Brisac Vázquez (29 años)

Blanca era de San Sebastián, País Vasco, pero se había mudado a Madrid. Ella era católica y de derechas. Trabajaba como pianista, pero comenzó a ejercer como modista cuando se casó con el comunista Enrique García Mazas 'Aguado'. Fue detenida y su fusilamiento dejó huérfano de madre a un niño de once años. De él se despidió en una carta "hasta la eternidad".

3. Carmen Barrero Aguado (20 años)

Carmen vivía en el barrio madrileño de Cuatro Caminos, junto a sus ocho hermanos. Procedía de una familia humilde y comenzó a trabajar a los 12 años. Pronto empezó a militar en el Partido Comunista, para el que trabajaba bajo un nombre falso. Su padre murió antes de que estallara la guerra, por lo que tuvo que hacer un gran esfuerzo para ayudar en casa. Al acabar el conflicto armado, se convirtió en la mujer responsable del PCE en la ciudad de Madrid.

4. Martina Barroso García (22 años)

Martina había nacido en un pequeño municipio de Ávila, pero vivía desde que era niña en Chamartín de la Rosa, en Madrid. Militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas desde muy joven y trabajaba como modista. Durante la Guerra Civil se dedicó a coser ropa para los soldados en uno de los talleres de la Unión de Muchachas.

5. Luisa Rodríguez de la Fuente (18 años)

Luisa era de Chamartin de la Rosa, Madrid, y desde muy joven pertenecio a las Juventudes Socialistas Unificadas. Nunca ocupó ningún cargo destacado, pero justo al finalizar la Guerra Civil fue propuesta para dirigir un grupo político.

6. Elena Gil Olaya (20 años)

Elena era de Madrid y pertenecía a las Juventudes Socialistas Unificadas desde 1937. Cuando terminó la Guerra Civil, comenczó a trabajar en el grupo socialista de Chamartín.

7. Pilar Bueno Ibáñez (27 años)

Pilar nació en el municipio de Sos del Rey Católico, en Zaragoza, Aragón. Era modista y se había afiliado al Partido Comunista al comenzar la guerra. Fue voluntaria en las casas cuna, que se recogían a huérfanos e hijos de milicianos que marchaban al frente. También fue la secretaria de organización del Radio Norte y reorganizó el PCE en ocho sectores de Madrid.

8. Adelina García Casillas (19 años)

Adelina era de Hoyocasero, un municipio en la provincia de Ávila. Comenzó a militar en las Juventudes Socialistas Unificadas en 1937 y era hija de un guardia civil. Ella accedió voluntariamente a someterse a un interrogatorio ordinario, pero fue detenida y nunca más volvió a casa.

9. Virtudes González García (18 años)

Virtudes nació en Madrid y trabajaba como modista. Militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas desde 1936 y fue detenida tras ser denunciada por un compañero suyo sometido a tortura. Fue acusada de intentar reconstruir las JSU y de intervenir en "actos de sabotaje e intentos de complot".

10. Ana López Gallego (21 años)

Ana era de Jaén y militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas. Durante la Guerra Civil fue secretaria de Radio Chamartín. En marzo de 1939, su novio, también comunista, le propuso mudarse con él a Francia, pero ella prefirió quedarse con su familia en Madrid. Los testigos explican que, tras no morir en el primer fusilamiento, gritó: "¿Es que a mí no me matan?".

11. Joaquina López Laffite (23 años)

Joaquina nació en Asturias, hija de un comandante del Ejército. Se afilió a las Juventudes Socialistas Unificadas en 1936 y ocupaba el cargo de secretaria femenina del Comité Provincial clandestino, siendo responsable de Agitación y Propaganda. Fue el número dos de las JSU quien la denunció.

12. Victoria Muñoz García (18 años)

Victoria era de Madrid y empezó a militar en las Juventudes Socialistas Unificadas en 1936, a los 15 años, en el grupo de Chamartín. Su hermano también murió fusilado.

13. Dionisia Manzanero Salas (20 años)

Dionisia nació en el barrio de Cuatro Caminos, en Madrid. Era modista de profesión y durante la Guerra Civil trabajó de enfermera en el hospital de las Brigadas Internacionales. Fue al frente con el batallón Octubre y se afilió al Partido Comunista en 1938.